domingo, 24 de junio de 2018

ENCRUCIJADAS DEL ALMA

 
PRESENTACIÓN
 
 
 Es aventura divina,
que en pocos es conocida,
por eso el alma atrevida
será la que allí camina.
Como va la fuente prístina,
irá por montes y valles,
por rotondas y en las calles,
gritará su gran poema,
como fuego que se quema,
como huracán de ventalles.

Al Dios único, al escondido, al que nos habla en silencio para que  nada nos distraiga. Él, Jesucristo,  lo sabe todo de nosotros. Somos pequeños, descomplicados y Él se sonríe por las cosas que le contamos. El diálogo transcurre en la confianza más absoluta.

JESÚS
 
Es muy lógico alma mía,
vehemente desees el cielo,
cielo y tierra en paralelo,
construyes tu sinfonía.
¿Y qué prefiero yo a porfía?
te enamores del camino,
estrecho, pero divino,
que a importante encrucijada,
no se llega allí por nada,
porque nada hay sin destino.

ALMA 
 
Tú dijiste quiera el cielo,
y de la tierra me olvido,
no sabiendo me he atrevido,
volar al más alto vuelo.
Sólo me queda el consuelo,
de tu estar junto a lo mío,
como un beso no baldío,
de joven enamorado,
que es por alguien acusado,
ser de un árbol no sombrío.

JESUS

No es fácil la santidad,
si no se cree en el Amor,
que siempre será mejor,
que migajas de amistad.
¡Dónde irás y a qué ciudad,
si te sueltas de mi mano?
No dejes tu sueño arcano,
ni dudes, junto a ti yo estoy,
esos granos que siempre doy,
florecerán no lejano.

ALMA

Tu sabes, Señor, que creo,
en Tus divinas palabras,
que a mis olvidos reabras,
nociones de Tu deseo.
Son mis acciones bloqueo,
del debe y no debe ser,
que lo que mal hice ayer,
ha terminado en perdón,
de Tu amado Corazón,
a mi humilde agradecer.

JESUS

Nunca quiero que tú olvides,
ser de baja condición,
si te acepto adoración,
es por amor que lo pides.
Del pensamiento que anides,
ni de nadie necesito,
tú eres libre, te repito,
y por ti mi gloria diera,
tan lo mismo que a cualquiera,
que mi nombre tenga escrito.

ALMA

Oh Dios creador, no permitas,
que tu lluvia seca quede,
de amor la rueda no ruede,
mis flores queden marchitas.
Dime a menudo tus cuitas
en mi oración yo contigo,
bien lo sé que así consigo,
de Tu Amor gozar entero,
que solo a Ti te prefiero,
mi Dios, mi amor, mi amigo.

JESUS

En tu Dios la dulce espera,
sé campesino en tu labra,
que siempre tiene en palabra,
la lluvia de primavera.
¿Qué pensaría cualquiera,
si el sentido de tu vida,
no fuera más atrevida,
dura lucha al enemigo?
Por eso el alma, conmigo,
ha de llevar bien su brida.

ALMA

La espera no es cuesta arriba,
si de Amor es voluntad,
me enseñaste la verdad,
aunque el alma esté cautiva.
Tu palabra me incentiva,
lo más alto a desear,
que el pesar ya no es pesar,
cuando te siento a mi lado,
que amor tan acalorado,
difícil se hace olvidar.









 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 












































 



















































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